“MISA ABRAZADO A LOS RESTOS DEL DESALOJO EN PUNTA MORALES”. (Pbro. Ronal Vargas Araya, Liberia 22-06-2009)
“Ayer soñé que moría, mientras miraba la oscura muerte sonreír; ayer soñé que aunque la vida era pisoteada, con sus ojos abiertos no dejaba de vivir”. Este par de versos ardían ayer en mi corazón lastimado y bronceado bajo el sol chuchequero, al contemplar las ofrendas de la Misa que celebramos a las dos de la tarde con el pueblo lastimado de Punta Morales: casas barridas totalmente, cercas abiertas, naturaleza muerta, un templo cuyo único techo ahora sería el cielo y 9 familias huyendo de sus sombras con terror… Rosa Emilia, la responsable de la comunidad cristiana, me recibió muy amablemente en su casa, junto a mi compañero Juan Félix Castro, que andaba muy cabizbajo por lo sucedido, a pesar de estar celebrando su cumpleaños. El fantasma del desalojo de los territorios costeros AVANZA desde los profundos escritorios de oficinas municipales, SE ESCUCHA en el silencio cómplice de los regidores que olvidaron los fundamentales votos de la zona costera que los hacen ocupar hoy su desprestigiada curul, CAMINA en radio-patrullas financiadas por la inversión extranjera para acabar con las drogas y con los que viven cerca del mar, en la ZMT (Zona Meramente para Turistas) y SE GOZA en lastimar, destruir y alejar a las familias más pobres de su finca y de sus humildes ranchas, que según ellos son un monumento de vergüenza para el paisaje turístico, pero PASA DE LARGO de los grandes inversionistas, de los narconegocios políticos y de las construcciones opulentas, que ya no creen en fantasmas… La anciana Carmen, a sus 77 primaveras, se me acerca antes de iniciar la Misa y me dice con esa seguridad única que da el tener más canas y arrugas que nadie: “Si hubiera estado presente el padre Gustavo Meneses, no nos hubieran botado la iglesia ni las casas de esos vecinos”. Y sin duda alguna no dejaba de tener razón. El padre Tavo, encargado de la pastoral de las gentes del Mar en Puntarenas, con su alma desgarrada por aquellos acontecimientos en su parroquia, estaba abordando su avión hacia Italia en esos precisos instantes, pues una beca de estudios lo espera detener por dos años al otro lado del mar… Este singular sacerdote, reconocido líder de la lucha por la dignidad de la población costera y de las islas del Golfo, el día anterior había escrito un correo electrónico invitando a la “misa abrazados a los restos del desalojo en Punta Morales”:
MISA POR LA DIGNIDAD DE LAS COMUNIDADES COSTERAS:
Ante la cobarde acción de la Municipalidad que destruyó la humilde capilla católica de Punta Morales, en el mismo lugar celebraremos la misa. Nos acusan de ursurpadores de la Zona Marítimo Terrestre, cuando tenemos derechos adquiridos, no por papel alguno, sino porque hemos nacido y moriremos en la tierra que amamos. El documento que da razón de nuestro ser costeños está impreso en nuestra piel y en nuestra sangre… Esta Municipalidad no puede actuar de manera tan deshumanizada, como ya se lo recordó a la Señora Alcaldesa la Contralora General en el Foro realizado en Noviembre del año pasado en la Contraloría General de la República.
DOMINGO 21 DE JUNIO,PUNTA MORALES (2 PM)
Del bar El huevo 500 metros siguiendo hacia el muelle de LAICA, a mano derecha.
“PUEDEN BOTARNOS UNA ESTRUCTURA, PERO LA VERDADERA IGLESIA ESTÁ EN EL PUEBLO Y EL PUEBLO DE DIOS SON LOS POBRES. UNÁMONOS Y MANIFESTÉMONOS COMO POSEEDORES DEL VERDADERO ESPÍRITU DE DIOS, DE FRENTE A LA COBARDÍA DE AQUELLOS QUE SE OCULTAN EN UN PODER QUE ES EFÍMERO”. (P. Gustavo Meneses)
Cuando leí la nota anterior de su puño y letra, como monición de entrada a la celebración de la Misa, algunas personas conmovidas dejaron ver sus ojos ya un poco rojizos. Pero cuando leí como monición a la Palabra de Dios de aquel domingo, la otra nota que ese mismo día el padre Tavo escribió a doña Victoria, lidereza de la lucha contra el desalojo en Montezuma, varios rostros no pudieron ocultar las lágrimas que espontáneamente brotaron, fruto de una extraña mezcla entre agradecimiento e indignación:
“Muy hermosas tus palabras, y consoladoras en un momento no muy fácil en mi vida. Se vive luchando y se lucha soñando y hay que estar en la lucha “en busca de un sueño…”, sólo de esa manera nos hacemos buscando la realización de nuestra utopía, que para los cristianos y aquellos que allende a nuestro credo comparten el humanismo de Jesucristo, es una utopía compartida. Y yo creo que lo acontecido esta semana en Punta Morales, nos aclara el camino y se disipan las tinieblas para percibir esta fuerza deshumanizada que hay en nuestra amada Costa Rica, que se cree capaz de retar a nuestro Dios, al que vemos cansado y desmoralizado en el rostro de los pobladores de nuestras Costas…no se puede tocar a Dios con las manos sucias, Dios nunca ha hecho oídos sordos al clamor de sus pequeños. Nuestra lucha, ahora más que nunca, la descubro como la lucha de Dios…
Un abrazo Victoria y como dicen aquellos que compartimos un mismo humanismo… Hasta la Victoria”
(Pbro. Gustavo Meneses; Carta a Victoria, domingo 21 de junio 2009)
Nada más que decir. Ambas moniciones fueron la mejor preparación para la escucha de la Palabra de Dios aquella asoleada tarde junto a los manglares de Punta Morales, mientras leíamos el libro de Job (38, 1. 8-11) cuando Dios le decía al endemoniado y orgulloso mar “hasta aquí llegarás y no pasarás: aquí se romperá la arrogancia de tus olas”; más de alguno propuso irónicamente que hiciéramos pancartas con ese versículo y las fuéramos a colocar en frente al edificio municipal de Puntarenas… Y para los que todavía no estaban muy convencidos, se puso en pié doña Albertina, indiscutida lidereza de los pescadores de Cocorocas y rezó el salmo 106: “El viento alzaba las olas a lo alto, subían al cielo, bajaban al abismo…pero aquellos pescadores gritaron al Señor en su angustia… Dios apaciguó la tormenta en suave brisa y enmudeció las olas del mar…Dios los condujo al ansiado puerto…den gracias al Señor por su misericordia”. Con la seguridad de saber que la Palabra que proclamaba no era mía, pues yo sólo era aquel día una sirena del barco de Dios, proclamé el Evangelio de San Marcos (4, 35-40), al igual que mis compañeros sacerdotes lo leían en todas las misas del día, pero yo lo hice con el sabor único y especial de la chucheca, porque aquella palabra divina fue escrita para aquel preciso momento: “Se levantó un fuerte huracán y las olas rompían contra la barca…Jesús dormía…lo despertaron e increpó al viento y le dijo: Silencio, cállate. El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: ¿Por qué son tan cobardes? ¿Aún no tienen fe?”… ¿Quién dijo miedo? Se escuchó al fondo de la tienda de campaña que un generoso vecino regaló durante la Misa para que la comunidad cristiana tuviera donde seguir celebrando… Era desolador celebrar la Misa cerca de donde antes existía un templo y ahora sólo había polvo. Muy extrañado, pude ver que después de la comunión, muchas personas se hincaron, dándome la espalda… Nunca había visto cosa igual. Al momento comprendí que dirigían sus rostros hacia el lugar preciso donde aquellos desalmados arrancaron hasta la última piedra del difunto templo católico de Punta Morales…que en su imaginario religioso todavía existía. Me contaba doña Carmen que un vagonetero que había venido a recoger los pedazos de las casas y del templo destruidos se echó atrás y dijo: “Yo no me voy a salar para siempre botando una iglesia, yo me jalo de aquí”. Imagino que esa sal que temía el vagonetero ahora le caerá a los politiquillos que creen tener asegurados sus votos para el próximo año, creyendo que a la sombra del verdiblanco LAUREL ARISTA seguirán campantes en su desprestigiada profesión de montadores sobre el lomo de nuestras poblaciones, sin saber que ya no son tan ingenuas como antes, y que ahora, aunque de nuevo le agarrarán las hojas de zinc y los sacos de cemento que le lleva el carro de la Municipalidad para asegurar sus votos, de a calladito votarán por otro… Una pregunta me aturdía mientras cantaba y meditaba con la gente la Palabra de Dios, y aunque no la expresé en público, me comprimía el estómago: ¿Por qué sólo se empecinan con los pobres y nadie toca los intereses de LAICA (Liga agrícola industrial de la caña de azúcar)? A esta empresa, ubicada a unos 5 kilómetros del lugar, las autoridades la tratan como pública, pero es bien privada, tiene grandes construcciones en la zona pública, impide el paso hacia el mar, no paga impuestos municipales…y encima se baila como quiere la ley de ZMT. ¿Será por el mismo motivo que en el TLC se protegió con salvaguardas, por ser “de interés público” la producción azucarera nacional, contra cualquier competencia internacional, a fin de beneficiar especialmente a sus dueños, los líderes dictatoriales de un mismo partido político que gobierna supuestamente para “todas y todos los costarricenses”? También algunos otros empresarios de la zona han levantado edificaciones junto a los abundantes manglares de Punta Morales o muy cerca de la costa. Hay nuevas cabinas que violan una y mil normativas de la legislación nacional…y nada pasa con ellos. Un empresario me contaba que él tiene “amarrados de la mano” al MINAET y a la Municipalidad de Puntarenas, porque si se atreven a botarle alguna de sus construcciones “se echa al pico” el montón de irregularidades que ambas instituciones han permitido con LAICA… ¿Y no que lo que era bueno para el ganso, también era bueno para la gansa? Algo tenemos que hacer antes que el huracán ZMT amenace la sobrevivencia de otras familias y pueblos costeros. Se hace necesario reconocer el derecho de acceso a los recursos costeros y a la tierra que por años ya han habitado las comunidades locales, adoptando medidas a favor de los pobres y logrando un uso de recursos balanceado. Por eso favorecemos y pedimos el apoyo nacional a la iniciativa popular del “Proyecto de ley de territorios costeros comunitarios” recientemente presentada por 47 comunidades afectadas o en peligro de desalojo, firmada el 21 de mayo de 2009 por doce diputados de diferentes partidos políticos y avalada por líderes de varias iglesias cristianas. ¿Después de Punta Morales cual población sigue? ¿Ostional de Santa Cruz que le estorba a las apetencias devoradoras del MINAET? ¿Las pobres 29 familias de pescadores de Puerto Soley de La Cruz que afean el paisaje hermoso de Bahía Salinas? Unámonos antes que sea demasiado tarde, porque el fantasma de los desalojos anda suelto. Sólo dos avisos parroquiales se dieron aquel día después de Misa: 1. Hay refrigerio para todos, no se vayan todavía…necesitamos agarrar más fuerzas para lo que se nos viene encima. 2. El próximo jueves a las 3pm tenemos una reunión de urgencia para conformar nuestro “Comité de lucha contra los desalojos”, no podemos permitir que nos vuelvan a agarrar con los brazos cruzados. La próxima vez que vengan, otro gallo cantará.




How soon will you update your blog? I’m interested in reading some more information on this issue.