| Música y poesía del Profesor Alfonso Herrera |
| Tuesday, 20 April 2010 00:33 |
|
Ya no la veré más Si pudiera arrojarme al suelo y expresarle con lágrimas aunque sea, los confusos sentimientos que trastornan y oprimen mi corazón. Heme aquí, pudiendo respirar apenas; me esfuerzo por tranquilizarme, espero tu imagen al amanecer y al rayar el alba, pero no la recibo, me invade el recuerdo tuyo y empiezo a sufrir nuevamente. Por la noche duermes tranquilamente, no piensas que no volverás a verme jamás, me has separado de ti, luego de haber tenido energía para conversar dos horas contigo, para que me dieras a conocer tan vil e inesperado proyecto… proyecto en el cuál yo no esperaba tomar parte. Considera que es la última vez que el sol alumbra para mí el risueño valle y la última vez que las aguas tranquilas del río me reflejan sus rayos. ¿Cuántas veces me había hallado en ese lugar con ella admirando juntos el mismo espectáculo de sol y reflejos? ¿Con qué placer descubrimos el principio de nuestra amistad, nuestra predilección por ese rinconcito tan encantador? Pero ahora lo que me queda es la tentación que se me presenta más de cien veces al día; tomarte en mis brazos, estrecharte contra mi corazón y cubrirte de besos. Solo Dios sabe lo que sufro al ver sin cesar, tantos encantos delante de mis ojos, sin atreverme a tocarlos o gozar de ellos. Me veo obligado a soportar todo el peso intolerable del descontento que me abruma, el manantial de la desventura se oculta en mí, como otrora estuvo el manantial de felicidad. Ya no soy el mismo que andaba rebosando de sensibilidad, que veía brotar un paraíso en cada persona que conocía, que tenía un corazón capaz de abarcar un mundo en su amor… ese corazón finó, ya no hay en él afectos. Secáronse mis ojos, los sentidos no se reaniman con alegrías pasajeras, mi mente es surcada día a día por la inquietud y la desdicha. Mucho es lo que padezco porque he perdido lo que hacía falta en mí, el único encanto de mi vida. Ese entusiasmo vivificador y sagrado que creaba mundos a mi alrededor, se extinguió por completo, no pienso en ella porque siempre está presente en mi alma. ¡Cómo me persigue su imagen! Esté despierto o dormido, llena mi alma entera, cuando cierro mis párpados aquí en el entrecejo, donde se encuentra toda la fuerza visual, encuentro siempre sus ojos, enseguida, casi al instante se me representa como un abismo que se abre delante de mí, ocupando todos los sitios de mi mente. ¿Podrías tu decirme que clase de ser es el hombre al que le faltan las fuerzas en el momento en que más las necesita?... ¿bien fuese que se dejara transportar por la alegría o abrumar por el dolor?... ¿no se haya detenido o igualmente obligado a reconocer la triste condición de su ser, cuando aspiraba a navegar para siempre con su amada en la plenitud del mar del infinito? _______________________________ Mi pesar me exige Cuanto he padecido desde aquel día, cuando nos encontramos en el parque frío y desolado, como tarde de invierno. Yo no decía nada, me miraba fijamente, ya no veía en ella la hermosura seductora, absolutamente todo había desaparecido ante mis ojos. Porque ese todo, lo eras tú… Desde entonces, el sol, la luna y las estrellas, pueden salir y ponerse cómo y cuando quieran, ya no sé cuando es de día, ni cuando es de noche, cuando hace sol o hay luna, porque para mí ha desaparecido el universo entero. Por la noche me propongo levantarme al día siguiente, para ver salir el sol, pero por la mañana me encuentro todavía en la cama mucho después que ha salido. Durante el día espero gozar de la claridad de la luna, entonces llega la noche y todo oscurece, por lo que decido quedarme en el cuarto. Se ha desvanecido ese profundo y delicioso encanto que me animaba durante la noche y me recordaba que al día siguiente me arrancaría de los brazos del sueño. Desde mi ventana dirijo la vista a las montañas y veo desaparecer el sol detrás de ellas, después lo veo levantarse, traspasar con sus rayos las espesas nubes y alumbrar la pradera desierta. Distingo el río a través de los árboles desnudos de sus hojas y lo veo venir a hacia mí y de inmediato me pregunto: ¿Por qué esa corriente tan profunda y caudalosa, no trae si quiera su reflejo en sus aguas? Mucho es lo que siento porque he perdido lo que hacía falta, el único encanto de mi vida, ese entusiasmo animador que creaba mundos a mi alrededor se ha extinguido por completo. Porque el sentimiento que guardo por ti, lo absorbe todo y sin ti, todo mi ser quedó reducido a nada. _________________________________ Mis primeros días contigo Temprano pero en vano, extiendo mis brazos hacia ella, al despertarme cuando estoy medio envuelto en los espesos vapores del sueño… Por la noche, la busco en mi lecho, cuando arrastrado por la ilusión de un sueño delicioso e inocente, la veo sentada en el prado y me veo yo mismo felizmente a su lado, teniendo su mano entre mis manos, que cubro de besos ardientes y apasionados… Ilusionado e impresionado por un presagio encantador, voy a buscarla, abro mis brazos hacia ella y me despierto…abrumado enteramente, de pies a cabeza y me digo estas consoladoras palabras; Ella es sagrada para mí, todo mal desaparece hallándome en su presencia, no se nunca donde me hallo cuando me encuentro a su lado, todos mis movimientos y mis nervios son incontrolables, tiemblo, me estremezco y siento conmovida mi alma entera, su inocencia, su alma libre y pura, no la dejan ver, ni siquiera divisar lo mucho que me hacen padecer las ligeras familiaridades que se digna tomar conmigo. Pero algunas veces al hablar con ella, pone sus manos sobre las mías… luego en el calor de la conversación se me acerca… respiro y saboreo su dulce y suave aroma… ¡Qué momento inolvidable para cualquier ser de este mundo!… …luego sucumbo como herido por un rayo. _______________________________________________________________________________
Más allá Más allá del mar y la montaña más allá del sol y de la luna aunque estés en lo más profundo del infinito o en alguna parte del universo entero; siempre te buscaré porque te amo Y porque mi amor por ti me hace sentir que sin tus manos, moriré de tristeza, que sin tu rostro no volveré a ver la belleza, que esta ruta que encaminó mi vida hacia ti _______________________________________________________________________________
¿Qué es el mundo para nuestros corazones, cuando no hay amor? Es como una linterna mágica sin luz, pero cuando empieza a brillar la llama en su interior, vemos aparecer en sus paredes toda clase de figuras y colores… Cuando todo lo que se nos presenta ante nuestra vista, no fuese más que eso, cuando todas esas apariciones no fuesen más que fantasmas pasajeros; nosotros mismos nos preguntamos… ¿Para qué existe amor en el mundo, si no hay corazón que lo quiera recibir?... Los corazones son como un túnel oscuro, en el cuál encontraremos una luz al final, como la que nos regala el sol todos los días al amanecer y así como acude siempre a nuestra ventana y nunca nos queda mal; habrá corazones dispuestos a recibir ese amor. __________________________________________________ ¿Quién eres?, me pregunté y yo mismo me respondo… Con qué admiración miro yo tus ojos, con qué regocijo contemplo tus labios sonrosados, tus mejillas tan animadas, sintiéndome como encantado mientras estás hablando. Sumido como en un éxtasis de admiración por lo sublime que dices, sucediéndome muy a menudo, divagar al oír las palabras que pronuncias, con gusto me fijo en los términos que usas para mantener la conversación, hago esfuerzos por ocultar la emoción que me causan tus ideas, pero no es por mucho tiempo, porque al oírte hablar sobre ciertos temas con una verdad tan exacta, no puedo contenerme y empiezo a volar como transportado fuera de mí, solamente cuando diriges la palabra hacia una de las personas que están en el lugar, me doy cuenta de que habían más personas que ti. Encuentro tan buen juicio en tus apreciaciones, tan buen sentido en todo cuanto dices, descubro tantos encantos nuevos en todas tus palabras y veo brillar tantos destellos y rayos de inteligencia en tu rostro que hasta parecen iluminarlo, poco a poco llego a distinguir la alegría que experimentas al saber que yo te comprendo. Sólo Dios sabe con qué delirio sigo yo todos tus gestos y articulaciones, cómo me deleito al mirar tu inteligencia que de ti sobresale, al oír tu voz siento desvanecerse todas mis penas, ninguno de los efectos causados por una canción, son incomparables cuando me penetra esa melodía de palabras, porque en ese momento se disipan repentinamente las tinieblas que me rodeaban y he vuelto a respirar el aire que me faltaba, ahora el sol sale con toda su majestad para mí e ilumina el bosque que veo desde mi ventana, también diviso las ramas en las extremidades de los enormes árboles y en sus hojas, puedo ver crecer el amor que a ti te hace falta y que nadie se atreve a brindarte.
Un poquito sobre mi persona: Prof. Alfonso Herrera Arias
En el año de 1973 vine al mundo, en el Cantón de San Ramón de Alajuela, un 2 de Mayo como fecha. Me traslado a la Provincia de Puntarenas, por motivos laborales de mi padre, don Alfonso Herrera León, ahí curso la escuela, en la ciudadela el Roble. El colegio lo hice "repartido"; un poquito en el Liceo de Chacarita, Puntarenas, por motivos de traslado a San Ramón nuevamente, otro poquito lo hice en el Julio Acosta García y finalizo en el Liceo Julían Volio Llorente, colegio Nocturno de San Ramón. Empiezo la Universidad en Heredia y decido interesarme en la Música, ya como carrera y dejándola como profesión. Como buen ramonense, me apasionan las letras y su armonía, al juntarlas con ese instrumento al que le llamaron lápiz, para posteriormente, plasmarlas en el lugar a donde van a quedarse para siempre; escritas en el papel. Soy el Profesor de Música y DJ, en el Centro Educativo de Cóbano. Para mi, es un honor presentarle esta muestra, de una de mis habilidades y pasiones. Espero que sea de su agrado.
|




